23 de abril de 2007

Día de la Tierra


Me sorprendrió que una fecha tan importante como el Día de la Tierra no se haya celebrado de forma masiva en Chile. Esta es una de las pocas instancias se que tienen a nivel mundial para reflexionar acerca de la relación que tenemos con nuestro planeta.


El 22 de abril de 1970 se instauró el Día de la Tierra: luego de llamar a todo el pueblo de Estados Unidos a manifestarse, el senador Gayrold Nelson logró su objetivo y puso el tema medioambiental en la agenda de su país. 37 años después seguimos celebrando esta iniciativa, que nos invita a reflexionar sobre la importancia que tiene el cuidar nuestro planeta y el daño que le hemos hecho.

Es importarte dimensionar que desde los años 70 hasta nuestros días esta celebración ha sido un reflejo de la evolución en materia medioambiental. En sus primeros años, el Día de la Tierra marcó un referente en cuanto a la protección de nuestro planeta, ya que no se tenía conciencia alguna sobre la relevancia de conservar nuestro hogar en buenas condiciones. Así, la instauración del Día de la Tierra dio pie para que muchas otras organizaciones dieran a conocer su trabajo y, además, crear una red de comunicación efectiva entre ellas.

Recién en 1990 el Día de la Tierra tomó carácter internacional y de esta manera, todas las naciones del mundo fueron llamadas a enfrentar y asumir los conflictos medioambientales.

Este año el tema fundamental es el calentamiento global. Y cómo no, si ahora que sabemos que los principales responsables del daño somos nosotros mismos, no nos queda más que comenzar a cambiar la mentalidad mundial para superar esta crisis ecológica.

El 80% de los gases de efecto invernadero que producen el cambio climático están relacionados con la producción y el consumo de energía. El CO2 es el principal responsable del cambio climático, consecuencia de la quema de carbón, petróleo y gas para producir energía fundamentalmente en los países industrializados.

Alrededor de todo el mundo se han realizado actividades para despertar la conciencia de las personas. En ciudades de Estados Unidos y Canadá, ciudadanos y políticos participaron en la plantación de árboles y limpiezas ambientales; en España la ONG Gelaya conmemoró este día vistiendo su sede con un lazo verde para llamar la atención de la ciudadanía y los medios de comunicación y en Asturias se desarrolló una gran marcha en contra de las emisiones de CO2 y en México el Ministerio de Desarrollo Humano repartió árboles a los transeúntes como una forma de incentivar a la población para cuidar el planeta.

En nuestro país, la Plaza de Armas fue el lugar que eligió el grupo Acción Ecológica para conmemorar este Día Internacional de la Tierra: destruyeron ampolletas incandescentes debido al grave daño al planeta que provocan estos aparatos, considerando que ya existen alternativas que no dañan significativamente el medio ambiente y consumen menos energía.

Además en Chile se celebró este Día de la Tierra a con el advenimiento de un Ministro del Medio Ambiente que recibió a los ecologistas firmantes del Acuerdo de Chagual, para revisar la agenda que permitió el apoyo a la presidenta Bachelet, y que contempla entre otros puntos, la creación del Ministerio del Medio Ambiente, la protección de los glaciares, desarrollo de las energías renovables y no optar por la opción nuclear junto con impedir los cultivos industriales transgénicos.

Es importante que aprovechemos esta fecha para asumir y reflexionar en torno a los desafíos que debemos enfrentar para cuidar y respetar efectivamente nuestro planeta. Sólo depende de nosotros que durante los próximos Día de la Tierra podamos verdaderamente celebrar que tenemos un planeta cada vez más limpio y habitantes cada vez más concientes.

3 de abril de 2007

Transantiago: la revolución del transporte público en Chile


Preocupación, ese el principal sentimiento que me une al Transantiago. Es innegable la necesidad que existía de cambiar el sistema de transporte público, sin embargo, la implementación del Plan Transantiago ha tenido inconvenientes debido a que no consideró este proceso en su integridad, sin contemplar el enorme cambio cultural que significaba para los habitantes de la cuidad. Primó la visión burocrática mercantil y no se consideró a la ciudadanía.

Hasta ahora Transantiago no ha entregado los beneficios que se esperaban, ya que considero que éste fue un sistema creado en un escritorio, sin considerarse las variables sociales y culturales de los ciudadanos.

Esto queda de manifiesto al no haberse creado un comité consultivo ciudadano, el que habría facilitado la integración de las personas a esta nueva forma de ver y utilizar el transporte público. Claro está que quedan puntos que modificar y mejorar, como la frecuencia y cantidad de buses, pero también se requiere de una actitud positiva frente a estas transformaciones y si, anteriormente, se hubiese considerado la opinión de los ciudadanos, junto a la de los alcaldes y otros actores de la sociedad civil involucrados en este tema, sería mucho más fácil asimilar el proceso.

Pese a esto, no entiendo el rechazo irrestricto de algunos sectores frente al nuevo sistema, ya que más que criticar, la idea es superar juntos cada uno de los problemas que se vayan presentando. Creo que algunas medidas que se arguyen, como enviar a la calle nuevamente a los buses amarillos, son absurdas y reaccionarias y no solucionan en nada los inconvenientes actuales.

Por esa razón es que estamos llamando a crear el Comité Consultivo Ciudadano, para satisfacer los requerimientos de todos quienes usamos el sistema de transporte público y así, poder encontrar las soluciones y encauzar positivamente las acciones futuras.

Uno de los problemas principales se relaciona con el hecho de las pocas instancias que ha tenido el gobierno para poder intervenir en este sistema; en ninguna parte del mundo, ya sea Nueva York, Japón o Curitiva –por dar algunos ejemplos- un sistema de transporte ha sido implementado por privados.

Está claro que la ciudad de Santiago vive un importante proceso de cambio en el transporte público, no obstante, esta transformación cultural no se tomó en serio por parte de las autoridades de gobierno ni tampoco por los múltiples actores involucrados. Es necesario, entonces, realizar un cambio estructural significativo, para dar un giro efectivo de este modelo para se convierta en el sistema de transporte público que los ciudadanos esperamos y necesitamos.

Transantiago convertirá a nuestra cuidad en un lugar más amable, con menos buses en las calles y sin el ruido ensordecedor tan característico de las grandes urbes, aunque primero debe cumplir con su objetivo básico que es transportar de manera efectiva a los habitantes de Santiago. Es preciso tomar en cuenta la voz de la ciudadanía: si no se hizo antes, es justo que se haga ahora.

16 de marzo de 2007

Creación del cargo de Ministro de Medio Ambiente en Chile


Siento una gran satisfacción por la firma del decreto que crea el cargo de Ministro de Medio Ambiente. La Presidenta Bachelet ha cumplido así el punto número 1 del Acuerdo de Chagual, que firmamos el 21 de noviembre del año 2005, y en el que la presidente asumía una serie de compromisos con el sector ecologista de Chile.

El punto número 1 del Acuerdo de Chagual se refería al envío al Parlamento, luego de terminar el primer año de gobierno, de las reformas a la Ley 19.300 para la creación del Ministerio del Medio Ambiente. A pesar de que se produjo una demora en la tramitación, la Ley 20.173, que crea el cargo de presidente de la Comisión Nacional del Medio Ambiente y le confiere rango de ministro, ya está firmada y camino a la Contraloría para la toma de razón.

Esto demuestra claramente que los ecologistas teníamos razón en comprometernos con la institucionalidad de ese entonces, para poder comenzar los cambios necesarios en materia medioambiental.

Precisamente ese fue uno de los motivos primordiales por los que se creó el Instituto de Ecología Política: desarrollar e influir en las políticas públicas para lograr una sociedad más preocupada y conciente del medio ambiente.

La creación del cargo de Ministro de Medio Ambiente, que tendrá el mismo nivel del Ministro de Hacienda o de Relaciones Exteriores, constituye una señal muy potente de que el medio ambiente y la ecología en nuestro país están pasando a un primer plano institucionalmente hablando y he de esperar que este avance también se proyecte a la sociedad civil.

La primera tarea que deberá realizar el futuro ministro o ministra de esta nueva cartera de gobierno será crear el Ministerio de Medio Ambiente, para lo cual contará con un año de plazo para establecer los parámetros de este nuevo órgano. Esta labor, junto con reformar la Ley ambiental, permitirá avanzar hacia un Chile sustentable.

9 de febrero de 2007

Comité Nacional de Apoyo a la candidatura de Al Gore para Premio Nobel de la Paz 2007

Al Gore, ex vicepresidente de EE.UU. se ha convertido en el principal vocero de los conflictos ambientales y, en especial, de todo aquello relacionado al preocupante cambio climático que vive el planeta. Él ha puesto en el debate público este tema y ha causado efectos en la población de todas partes del mundo. Al Gore fue propuesto para el Premio Nobel de la Paz de este año por dos diputados del Parlamento noruego - la socialista Heidi Sorensen y el liberal Borge Brende- , los que tienen una fuerte relación con los temas medioambientales y que destacaron la labor de este personaje en esa materia.


Para respaldar esta iniciativa se ha creado el Comité Nacional de Apoyo a la candidatura de Al Gore, al que ya han confirmado su participación los senadores Antonio Horvath y Alejandro Navarro, junto con el empresario Sebastián Piñera y los ecologistas Sara Larraín y Fernando Doucnac, también se ha unido Marcelo Trivelli y el periodista y sociólogo Raúl Sohr, aunque se espera que para la fecha de reunión se cuente con un mayor grupo de personalidades de todos los ámbitos.


Creo que es necesario contar con una figura de peso internacional que pueda ser escuchado por el mundo político, económico, científico y social, y la mejor figura es Al Gore. El propósito principal es lograr un cambio de conciencia y de percepción tanto del los ciudadanos como de los políticos de Estados Unidos, porque se sabe que George W. Bush ha sido más bien escéptico y reticente a aceptar las causas y consecuencias del cambio climático, aunque últimamente se ha visto un giro en su discurso. Sin embargo, la principal característica de su gobierno ha sido mantener a la opinión pública alejada de este tema. Es importante señalar que la más importante potencia mundial también es la mayor emisora de CO2, gas que causa gran daño a la atmósfera y contribuye al cambio climático.

La fecha de reunión oficial del Comité Nacional de Apoyo a la candidatura de Al Gore se espera para la quincena de marzo próximo.

5 de febrero de 2007

Cambio climático en Chile: Actuar ahora

El 2007 será considerado como el año decisivo en la toma de conciencia de la humanidad sobre los cambios climáticos.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU ha discutido en París las consecuencias que tendrá el actuar humano frente a la naturaleza y ha llegado a una conclusión inapelable: llegó la hora de actuar y cambiar de actitud para enfrentar este problema provocado por el ser humano. Los pronósticos son elocuentes, ya que la temperatura global subirá entre 2 y 4,5 grados centígrados de aquí al 2100, las precipitaciones y los deshielos aumentarán y junto con eso, el nivel del mar subirá constantemente. Está claro que el calentamiento global no cambiará su rumbo destructivo si es que en este momento no se adoptan las medidas necesarias, aunque sean muy drásticas, para controlar las emisiones de CO2, principalmente.

Resulta urgente que la ciudadanía chilena se prepare para las transformaciones que deberán ocurrir. Es así que se ha elaborado un plan tendiente a manifestar las acciones que se deben comenzar a realizar para que Chile, sus ciudadanos, políticos, empresarios y científicos, tengan una actitud decidida y activa frente a este tema.

Los principales puntos a implementar durante el 2007, el año decisivo para el cambio climático, son:

1.- Formación de la Gran Alianza Frente al Cambio Climático: Se impulsará la formación de una Gran Alianza Frente al Cambio Climático, que articule y coordine los esfuerzos de distintas organizaciones para promover un proceso educativo, legislativo y de formación de políticas públicas y prácticas empresariales que apunten ha neutralizar las emisiones y a proteger recursos críticos y vulnerables frente al cambio climático. La adaptación institucional frente al cambio climático debe promover el mejor acceso a la información y medidas de respuesta para proteger los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.

2.- Respuesta Institucional- Gubernamental: Exigir al gobierno mayor capacidad de respuesta institucional frente al cambio climático, acelerando la formulación de un plan de acción y los recursos para poder hacerlo efectivo. Esto se logrará al ser aprobado el Plan de Acción que se ejecutará dentro del Comité Nacional de Cambio Climático, el que debió haberse completado hasta diciembre, y haber sido aprobado por el Consejo de Ministros y la CONAMA. Esta última dio un año más para completar y perfeccionar dicho proyecto, presentar presupuesto, juntar mayores evidencias y antecedentes. Creemos necesario que el proyecto sea aprobado a la brevedad para comenzar a trabajar lo más pronto posible.

3.- Ley de Protección de los Glaciares: Uno de los efectos mayores del cambio climático y el que generará mayores vulnerabilidades, es la disminución de las reservas de agua a través del deshielo de glaciares y nieves. La protección irrestricta de los glaciares es una responsabilidad del Estado que hasta ahora ha sido postergada y debe concretarse en una Ley de Protección de los Glaciares. Actualmente existe la propuesta del Senador Antonio Horvath para concretar este proyecto y hace 3 semanas los ecologistas y agricultores entregamos a la Ministra Veloso otra iniciativa de ley para que se complemente y mejore con la iniciativa actual, fundiéndose en una sola ley.

4.- Ley de Protección de Fuentes de Agua: Promover el desarrollo de una Ley de Protección de las Fuentes de Agua, las mismas que en la actualidad se encuentran seriamente afectadas por el desarrollo inmobiliario, de la minería, obras públicas, deforestación y destrucción del bosque nativo, especialmente asociado en la zona central a la destrucción y sustitución del bosque esclerófilo y la desprotección en que se encuentran las cabeceras de cuencas.

5.- Generación y uso de Energías Renovables No Convencionales: Promover el diseño y adopción de incentivos que permitan estimular de manera efectiva la generación y el uso de Energías Renovables No Convencionales (ERNC) de bajo impacto ambiental. El compromiso de la Presidenta Michelle Bachelet es lograr que un 15% de la energía que se utilice en el país sea de carácter renovable. Será necesario promover durante el 2007 una ley especial de fomento a las Energías Renovables No Convencionales.

6.- Tomar medidas proactivas para integrar la responsabilidad climática a los proyectos empresariales: Invitar al sector empresarial a tomar medidas proactivas para que los proyectos integren la responsabilidad climática en los criterios de selección de opciones tecnológicas de sus inversiones. Esto debe incluir no solamente a los sectores productivos, sino también al sector servicios y banca, que debe ya adoptar criterios de selección que sean carbón-neutros. El IEP trabajará en una guía para que las empresas puedan evaluar sus emisiones y formas de compensarla.

7. Creación de fondos concursables: Promover la creación de fondos concursables, fondos de investigación y otros instrumentos económicos y tecnológicos que incentiven la innovación y la educación en torno al cambio climático y el desarrollo de investigaciones específicas en torno los sectores y regiones más vulnerables ante el cambio climático.

29 de enero de 2007

Energía nuclear y política en Chile

La Concertación creó en Chile las condiciones básicas para que se forme un movimiento antinuclear que, más temprano que tarde, derivará en una nueva fuerza política nacional.


Suena paradójico que hayan sido los partidos de la Concertación los que instalaran el debate nuclear en la clase política del país, presionando a la Presidenta Michelle Bachelet para que se pronuncie por un tema sobre el cual ella había asumido el compromiso de no incluir en la política energética nacional, con una cantidad importante de organizaciones ambientales.
Los partidos no se han dado cuenta de que introducir esta discusión no sólo va a tener repercusiones en el plano energético, sino también, en el ámbito de la seguridad y, por qué no decirlo, en la modificación del propio sistema político chileno.

Sabido es que los partidos verdes han tomado fuerza y encontrado el camino propicio para madurar cuando ha ocurrido la conjunción de dos hechos: un nivel de ingreso per capita importante, que hoy está en torno a los siete mil dólares por persona y que da cuenta de una población crecientemente preocupada por los problemas de la calidad de vida, porque ha superado los niveles básicos de la supervivencia, y el planteamiento de opciones de sociedad en torno a tecnologías que son terriblemente peligrosas, como es el caso de la energía nuclear.

El Partido Verde de Alemania nació cuando el movimiento ambiental antinuclear, el más fuerte del mundo, se dio cuenta de que no tenía capacidad política para detener ese tipo de proyectos. Así surgió el partido encabezado por Petra Kelly, quien sostuvo que mientras no tuvieran un real poder político que pesara a la hora de las elecciones no iban a poder modificar los planes del país.

Veinte años después, los verdes llegaron al Gobierno y cumplieron con su promesa: se detuvo el desarrollo de la energía nuclear en Alemania y hoy comienza la etapa de cierre de las plantas. Y la actual coalición política de ese país, similar a la Concertación chilena -socialdemócrata-DCU- no ha osado aún cambiar esa política.

Más cerca, está el caso del Partido Ecologista Verde de México, que es hoy la cuarta fuerza política de este país. Se creó al calor de las luchas sociales contra la Central Nuclear Laguna Verde, iniciativa surgida en 1972 cuando el Gobierno consideró la energía nuclear como una alternativa para la generación de electricidad. Su apertura se retrasó varios años, hasta que en 1990 se inauguró en la ciudad de Alto Lucero, a unos 80 kilómetros al noroeste de la capital de Veracruz. La apertura de esta planta se realizó sin tomar en cuenta la oposición de la sociedad ni las evidencias existentes respecto a los riesgos de utilizar energía nuclear, y fue ese grupo el que posteriormente fundó el Partido Ecologista Verde de México.

México vive una encrucijada política con un débil Presidente elegido y una minoría en el Senado y el Parlamento que ni siquiera pueden darle gobernabilidad al país. Para eso, el PAN y el PRI necesitan la contribución de los votos verdes que, con seis senadores y diecinueve diputados, han hecho ver que tienen el control de uno de los elementos clave de la gobernabilidad de ese país. Pocos saben que el abandono de la energía nuclear, actualmente en negociación, es una de las condiciones para que los verdes se incorporen a la gobernabilidad de México en los próximos años.

La Concertación creó en Chile las condiciones básicas para que se forme un movimiento antinuclear que, más temprano que tarde, derivará en una nueva fuerza política nacional. Los partidos tradicionales están divididos o indecisos en torno a este tema. Sólo la UDI tiene su posición clara, a favor de la energía nuclear, y en Renovación Nacional está por verse qué postura tomarán, porque entre sus filas existe una corriente muy fuerte en su contra.

Por esa razón, no se puede confiar ni delegar una lucha antinuclear en nuestro país a los partidos políticos tradicionales, antecedente que pesará con fuerza en las próximas elecciones parlamentarias. Entonces, a quienes no midieron las consecuencias de iniciar un debate nuclear en nuestro país, lo que dicho sea de paso es una falacia porque Chile nunca va a tener energía nuclear, les va a pesar.

27 de septiembre de 2006

Cautela ante relocalización de planta de Ence

Hay que tener cautela frente a este anuncio, porque no he escuchado que vayan a cambiar la tecnología o que desean desarrollar una nueva forma de producir celulosa.
Con satisfacción, pero con nada de euforia hemos recibido el anuncio de la empresa española Ence, de no construir su planta de celulosa en la localidad de Fray Bentos, específicamente en el río Uruguay, una zona fronteriza con Argentina.
La decisión fue comunicada por el titular de la compañía, Juan Luis Arregui, tras reunirse con las autoridades uruguayas, con quienes sus homólogos bonaerenses han mantenido un prolongado litigio por la instalación.
Sobre la nueva ubicación que tendrá la industria, Arregui aseguró que "no lo sabemos", pero según trascendió podría ser en el norte de la ciudad uruguaya de Paysandú, frente a una zona poco poblada del territorio argentino, y por tanto de menor conflictividad.
Mi cautela obedece a que el anuncio de la compañía puede ser interpretado con dos hipótesis: La primera es que Ence haya decidido trasladarse y hacer viable la construcción de las dos celulosas que quieren instalarse en esa zona, (la otra pertenece a la finlandesa Botnia). Y la segunda, que el Banco Mundial haya decidido no entregar los fondos para el financiamiento de proyectos insertos en una situación de conflicto, en cuyo caso las dos inversiones quedan en peligro, porque no tienen dinero.
Diría que hay que tener cautela frente al tema, porque no he escuchado que vayan a cambiar la tecnología o que desean desarrollar una nueva forma de producir celulosa, sino, simplemente, que es una relocalización. Por lo tanto, los efectos contaminantes que ellas producen van a continuar, sean ahí mismo o cien kilómetros más lejos.
La decisión del Banco Mundial se conocerá cuando esta entidad decida si entrega o no los recursos que a ambos ambas compañías les expiran próximamente, para el desarrollo de estos proyectos, porque buena parte del financiamiento se ha solicitado al Banco Mundial.Puede que el informe que el Banco Mundial va a emitir sea favorable a las empresas, porque con la relocalización de la industria de Ence los impactos no se agregan, por lo tanto, se darían los fondos y ambas celulosas se construirían.
Pero también, puede que el Banco Mundial haya dicho no al financiamiento, porque no quiere entregar dinero a países que están en conflicto, e inclinar con su decisión la balanza hacia alguna de las partes. A mi juicio, la doctrina del Banco Mundial debiera ser entonces, no dar inversiones cuando hay dos países en conflicto. Por eso yo llamo a ser cautos, porque no se ha anunciado un hecho decisivo, importante sí, pero no decisivo.

25 de septiembre de 2006

Artículos de Julio 2006

¿BLOQUEOS AL FUTURO MINISTERIO DEL MEDIO AMBIENTE?


Considero alarmantes las últimas declaraciones del Presidente de la Sofofa, Bruno Philippi, quien manifestó sus reparos ante la creación de un Ministerio de Medio Ambiente, medida contemplada en el programa de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.


En su discurso, a mediados de junio, frente a la asamblea anual de la entidad empresarial, el líder de los empresarios sostuvo: “si no existen los contrapesos adecuados, podría dar mayor respaldo político a las iniciativas de protección ambiental por sobre las del emprendimiento, que son las que el país requiere para sustentar el crecimiento económico”.


Eso es precisamente lo que se persigue: que el medio ambiente tengan un respaldo político para que se produzca un desarrollo sustentable, porque lo que hay ahora es un desequilibrio abrumador. No hay un contrapeso.


Asimismo, los ecologistas pensamos que los dichos del dirigente empresarial son una presión indebida y una injerencia en un programa de gobierno votado mayoritariamente por la ciudadanía. La candidatura que apoyó Philippi en su momento también contemplaba en su programa el establecimiento de un Ministerio de Medio Ambiente, a través del cual se implementará una verdadera política medioambiental, la que cuenta con un apoyo mayoritario. Creemos que es fundamental para la consecución de un desarrollo sustentable en Chile la existencia de políticas medioambientales y programas serios y esto se hace posible con la creación de un Ministerio de Medio Ambiente.


PLANTAS DE CELULOSA LIBRES DE CLORO


La industria de la celulosa, a nivel mundial, se encuentra entre las de mayor y graves impactos ambientales, que afectan la calidad del ambiente y la salud de las personas. Sin embargo, hay grandes potencialidades para mejorar su eficiencia y disminuir sus efectos negativos en el medio ambiente, en la salud de los trabajadores y de las comunidades aledañas, así como los efectos perniciosos de la industria en las economías locales, incluyendo otros procesos productivos que requieren de una buena calidad ambiental.


Además, en el plano internacional se reconoce que el abastecimiento sostenible de fibras, el incremento de fibras recicladas y alternativas, y el control de la demanda son claves para una industria sustentable. Claramente, Chile necesita de un conjunto de lineamientos y regulaciones que definan los límites a las emisiones, a la disposición de los sólidos y a la ubicación de las plantas para dar gobernabilidad ambiental y disminuir los conflictos intersectoriales y socio-ambientales asociados con esta industria en Chile.


El desarrollo de estas industrias no puede continuar haciéndose a expensas de negar otras oportunidades económico-productivas y de servicios. El cambio tecnológico es posible, necesario y deseable, como se requiere también definir adecuadamente normativas para las nuevas plantas e incluso, para aquellas que están en funcionamiento, con el fin de asegurar la calidad ambiental y la seguridad ecológica de los territorios y para ello, se debe atender los siguientes aspectos:


1. La tecnología para la fabricación de pulpa y su blanqueo con tecnologías que apunten a reducir el nivel de contaminantes generados en el proceso productivo y en lo posible a cerrar sus ciclos


2. La tecnología asociada con el tratamiento de residuos contaminantes y donde existen importantes experiencias internacionales como los Lineamientos del Reino Unido, desde el año 1995.


3. Los lineamientos y estándares que deben aplicarse a nuevas plantas de celulosa o a permisos de ampliación de plantas existentes, o la renovación de permisos para las mismas.


4. Guías y normas para la calidad del aire y del agua.A la luz de la experiencia actual y del estado del arte es posible y necesario considerar nuevas revisiones a los límites de emisiones ambientales que se pueden alcanzar con las tecnologías de blanqueo existentes y otras que es posible lograr adoptando la Mejor Tecnología Disponible y que operan de acuerdo a las Mejores Prácticas de Manejo Ambiental.


Los límites de emisiones que se aplican a plantas que son al mismo tiempo Libres Totalmente de Cloro (TCF) de bajo flujo o de ciclo cerrado o bien a plantas que usan tecnología de Dióxido de Cloro (ECF) para el blanqueo debieran ser cuidadosamente revisadas. Chile firmó el tratado internacional para la eliminación de los Compuestos Orgánicos Persistentes (POPs) y que son materia de la Convención de Estocolmo (Mayo 2001).


Una preocupación creciente de la ciudadanía y de la comunidad científica está asociada a la tecnología que usa cloro y que libera al agua y al aire compuestos altamente tóxicos y bio-acumulativos como las dioxinas y furanos, que se encuentran dentro de la docena de contaminantes a ser eliminados. Justamente el Artículo 5 de la Convención se refiere a los POPs que son subproductos de procesos industriales que usan cloro o generan compuestos orgánicos persistentes en sus procesos como ocurre con el blanqueo de la celulosa.


Los países signatarios están obligados a reducir las emisiones de furanos y dioxinas generadas por fuentes industriales, con la meta de minimizarlas, o si es posible, eliminarlas definitivamente. La tecnología de la celulosa en Chile, claramente, se encuentra en esta situación, enfrentada a la posibilidad de continuar contaminando un humedal y las fuentes de agua debajo de las fuentes emisoras, (situación que también ocurre en ríos como Itata, Mataquito y otros que son receptores de los residuos líquidos de la industria de celulosa en varias regiones del país). Por lo tanto, justamente esta industria tiene que avanzar hacia una “reforma o transición tecnológica” que evite que sus procesos industriales generen graves impactos en la salud de las personas y los ecosistemas y a la vez generen serias des-economías para otros sectores productivos, a la par que limitando o afectando los compromisos internacionales asumidos por el país en materia de reducción de contaminantes persistentes.


El Instituto de Ecología Política está consciente de que solo la tecnología de ciclo cerrado y libre de cloro (TCF Closed Cycle) ofrece garantías de sustentabilidad en el largo plazo y que tanto el gobierno a través de distintos instrumentos de comando y control como el uso de incentivos, debe apoyar un proceso que oriente a la industria de celulosa en esa dirección. Sólo un marco de emisiones decrecientes puede asegurar una transición hacia proceso más limpios y más sustentables en el mediano y largo plazo.


La tecnología TCF con pulpa de descarga cero, es deseable y alcanzable. Múltiple investigaciones y procesos muestran que esto es realizable y que se puede obtener incluso una pulpa kraft de eucalipto blanqueada con ozono con alto estándar y nivel de brillo, de acuerdo a los estándares ISO, en vez de usar cloro elemental o dióxido de cloro y generar dioxinas y furanos. Actualmente, los principales y mayores productores de pulpa TCF e incluso han adoptado la tecnología de oxígeno para delignificación y uso de menor escala de dióxido de cloro como un compromiso en sus plantas. Las plantas con tecnología libre cloro también se encuentran funcionando en Europa del Norte (Suecia, Finlandia y Austria) y Alemania, cuyas plantas incluso se han transformado hacia TCF, como parte del proceso de mejorar la calidad ambiental de los ríos Rin y Elba. En el mundo, se ha establecido que no hay niveles de compuestos orgánicos persistentes, dioxinas y furanos, que sean aceptables por las características bio-acumulativas de estas sustancias en las cadenas tróficas y que tienen como depositario final a los vertebrados superiores y específicamente a los seres humanos.


Así, el cambio tecnológico es necesario y clave para el futuro.